El sueño me vencía. Mis ojos se entrecerraban. La taza de café comenzaba a enfriarse. Necesitaba el calor de la información para irme arropado a dormir. Las 02,16 de la mañana del 29 de junio del 2009. Allí apareció en pantalla el hombre que había vociferado contra los medios y los trabajadores periodistas hasta el hartazgo en los últimos meses. Lívido su rostro. Muy abiertos sus ojos, como queriendo devorar con la mirada a las cámaras de camarógrafos y reporteros gráficos. El era consiente que el momento era histórico y que su rostro quedaría perpetuado para siempre. Quiso sonreír y el rictus le quebró la imagen. Si se analizara psicológicamente el personaje (no soy psicólogo, solo observador) podríamos decir que gestualmente la transformación estaba ganando espacio. Si apartábamos todo lo que había a su al rededor y lo dejáramos solo en la imagen, habriamos visto a un hombre con todo la furia contenida en su mirada.El poder ,esa palabra omnipresente en toda su vida política, por primera vez se le estaba escapando de las manos y lo remitía a la soledad mas siniestra. La pared de la realidad lo había golpeado muy fuerte. Ya nada podrá ser igual. La soberbia lo devoro. Han pasado mas de 12 horas de aquel momento en que la taza de café se me enfriaba. Su rostro volvió a la pantalla. Los hombros están derrumbados.Sus manos no pueden quedarse quietas. La furia sigue en sus ojos. Las marcas el insomnio político se reflejan en sus ojeras. Se levanta y se va, para nunca mas volver. Nestor Kitchner perdió el rumbo político.
BUENISIMOOOO!!!!!!
ResponderEliminar